Bookmark and Share

Evita y el rol de la mujer en el peronismo

 Por María Victoria Bravo

Escuela de Formación Política Carlos Xamena


 

Maria Eva Duarte de Perón nace el 7 de mayo de 1919 y se la registró como María Eva Ibarguren, hija natural de Juan Duarte Echegoyen y de Juana Ibarguren Nuñez.

Para comprender el quehacer político y social de Evita es necesario recurrir al contexto socio económico y social en cual ella creció y forjó su ideario y sobre todo demostrar que a la llegada del peronismo ella ya tenia en su haber conciencia política y social y experiencia en la militancia sindical. Muchas veces el hecho de colocarla en el lugar de Jefa Espiritual de la Nación ha contribuido a elaborar una imagen de ella como un ser netamente espiritual, pasional y sentimental y ha invisibilizado su pensamiento e intelecto en lo referido al modelo de Patria que se estaba forjando desde el peronismo. En realidad, ella es la síntesis ideal en la que razón y pasión confluyen dando cuenta cabal de la esencia del Ser Humano: Una dirigente capaz de conducir racionalmente teniendo sensibilidad social.

El objetivo de este breve escrito es dar cuenta de todo lo explicado anteriormente y sobre todo reivindicar una figura que cumplió un rol político importante no solo dentro del Movimiento Nacional Justicialista sino también para el colectivo femenino argentino. Esta es una realidad que recién en la actualidad y de forma muy tibia el feminismo empezó a reconocer.

EVITA PREVIO AL 17 DE OCUTBRE DE 1945

Nació en Los Toldos, una localidad cuyo nombre proviene de la toldería del cacique Ignacio Coliquero que se había instalado en la zona por brindar apoyo al ejercito de Mitre en la Batalla de Pavon em 1861 y en la cual es derrotado Urquiza dando inicia a la etapa de “Organización Nacional”.

Su padre Juan Duarte tenía una familia “legitima” al haberse casado con su prima Adela Duarte . Mientras que la familia constituida con Juana Ibarguren entraba dentro de la categoría de bastardos.

Evita vició su niñez y parte de su adolescencia dentro de una sociedad pacata cuyos valores eran los impuestos por la oligarquía argentina quien se encontraba gobernando durante el periodo denominado “Década Infame”.

De acuerdo a estos valores morales el rol social de la mujer era de sometimiento al varón y lo femenino revestía un carácter escencialista:  la mujer no era un ser netamente racional sino pasional y espiritual. Un buen casamiento era la herramienta para alcanzar la movilidad y en cuanto a sus aspiraciones personales se le establecía el hogar como su lugar natural, ser buena madre. En el ámbito profesional existían determinadas profesionales que podía ejercer: enfermería, maestra, costurera.

Las clases acomodadas preferían establecer vínculos endógenos dentro de la ley para mantener el prestigio, sin embargo, son numerosos los casos de doble moral y doble vida por parte de sus miembros.

De acuerdo a estos parámetros, la familia Ibarguren no seguía con estos lineamientos conservadores por lo que ser hija natural era un estigma social que implicaba la marginación: ser señalados como inmorales.

Al condicionamiento de ser mujer e hija natural se le suma le hecho de ser pobre, es decir, el asenso social de alguna forma no les estaba permitido y la beneficencia era una de las herramientas que se encargaba de mantener el statuo quo.  Evita lo tuvo siempre claro:

“(..) La limosna para mi fue siempre el placer de los ricos; el placer desalmado de excitar el deseo de los pobres sin dejarlo nunca satisfecho. Y para eso, para que la limosna fuera aún mas miserable y más cruel, inventaron la beneficencia y así añadieron al placer perverso de la limosna, el placer de divertirse alegremente con el pretexto del hambre de los pobres. La limosna y la beneficencia son, para mí, ostentación de riqueza y de poder para humillar a los humildes.”

Beneficencia y solidaridad para la oligarquía claramente residía en dar lo que les sobra, era tratar al cabecita negra como un ciudadano de segunda, porque de hecho políticamente hablado no era un sujeto de derecho y la mujer menos.

Evita en este pensamiento deja en claro el carácter sádico de las damas de elite, gozar con el sufrimiento de los demás que luego en el tiempo se traduce en el “Viva el Cáncer”. Un sistema de sometimiento que se encuentra naturalizado hasta en los huesos, hasta en la psiquis como afirma Pierre Bourdieu.

Luego de la muerte de Juan Duarte, (cuyo velorio los Ibarguren participaron desde afuera porque no se les permito el ingreso), se mudaron a Junín en 1930. Una ciudad por donde pasaba el ferrocarril y circulaban muchos trabajadores ferroviarios. En este ámbito caracterizado por las luchas obreras y las persecuciones Evita entra en contacto con las ideas del anarquismo y a través de el empieza a entender que la existencia de pobres y ricos se debía a las asimetrías implementadas por un sistema económico que se beneficiaba del hambre y la explotación de los demás.  A partir de allí su conciencia política y social se hace acto, es decir, despierta y es lo que la regirá durante toda su vida.

Ser actriz, su vocación desde la mas tierna infancia, fue el motor que la llevó a los 15 años a viajar a la Capital Federal. Es el primer limite que rompe y no por bajo costo. El mundo artístico era una esfera social considerada inapropiada para cualquier mujer, salvo que sea de la Elite. Ser actriz era sinónimo de bataclana, de mujer fácil y sin embargo eso no la detuvo y si bien suma a su vida una nueva fuente de estigmatización su férrea voluntad de querer hacer lo que le gusta puede más. Rompe con la convención social de armar una buena familia y dedicarse al hogar. Y esto va acompañada de una actividad militante importante:  en 1939 formo parte de la Asociación Argentina de Actores, en 1943 fue una de las fundadoras de la Asociación Radial Argentina y en 1944 fue elegida presidenta de la misma.

El 12 de octubre de 1943 la revista Sintonía convocan a actrices de radio Belgrano para escribir en sus páginas. Eva elije como tema el papel de las mujeres en Latinoamérica.

El 22 de enero de 1944 Evita conoce al Coronel Perón y a partir de allí se convierten en su Compañera inseparable y sobre todo en una de las personas fundamentales para el naciente movimiento nacional.  A partir de este momento lleva a cabo políticas que beneficial al género haciendo eje en una de las principales banderas del peronismo:

Sostiene que “Sin justicia social no hay movimiento feminista posible”.  Para avanzar en las reivindicaciones de género en primer lugar es necesario resolver las asimetrías sociales que impone el sistema económico que nos gobierna. Tiene una clara postura estructura.  La teoría acerca de la perspectiva de género era recientes (1949 con la publicación del Segundo Sexo de Simone Beavoir

Como dirigente política apelando a sus vivencias acerca de las injusticias y que las veía replicada a lo ancho y largo del país se propuso a romper con los valores de la sociedad conservadora generadora de prejuicios:

·         La Beneficencia:  como mencionamos anteriormente fue una herramienta para la construcción y el ejercicio del poder basadas en el don y contradon característicos del sistema feudal y servil.  Las sociedad de beneficencia además fueron el espacio publico permitido solamente a las mujeres de elite (vista como ángeles misericordiosos) para ejercer influencia política de manera indirecta y restarle poder a la iglesia pero en la práctica la beneficencia asumió las características de la caridad cristina e incluso mantuvo los lazos de alianza con la institución católica.  Venia a suplir las carencias del estado nacional.  Con la disolución de la Sociedad de Beneficencia y la creación de la Fundación Eva Perón se rompe con el monopolio pero además se cambia el concepto ya que no se trata de generar estructuras clientelares sino de contener mediante la ayuda social y a partir de la detección de las problemáticas generar la Justicia social. Implica desde lo político el desplazamiento de la élite del poder y la emergencia de la mujer como sujeto político y no una voluntaria revestida de santidad.

·         La Fundación Eva Perón dentro de lo que son las políticas públicas destinadas a la mujer creo dos instituciones fundamentales: Los Hogares de Transito denominados la Casa de las Empleada y los Hogares escuelas para contener Mujeres, niños y ancianos. Fueron estructuras de calidad con servicios de primera para fortalecer la autoestima de los desamparados ya que con la caridad eran tratados como ciudadanos de segunda: ropa de segunda mano, juguetes rotos o remedados. 

·         EL voto femenino y los derechos políticos que posibilitaron la participación de la mujer sacándola de su entorno privado y dándoles protagonismo social y político para la lucha de sus derechos. El voto fue otorgado el 23 de septiembre de 1947 con la ley 13.010.

 

blog comments powered by Disqus