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 GUSTAVO RUBERTO SAENZ, LA BALCARCE Y SU ERRORISMO DE ESTADO

 Para el jefe capitalino es más simple estirar el dedo culpando a un sector de todos los males, que ejercer desde la complejidad de posiciones soluciones factibles que tengan como resultado ser lo más amplias y ecuánimes posibles. .R.C.M


Sábado 3 de Marzo, a las 02 hs, y la desolada postal de la Balcarce.

 “Las personas mediocres tienen una respuesta para todo y no se sorprenden de nada” Eugene Delacroix.

Hace algún tiempo el intendente de Salta Gustavo Ruberto declaraba: “mire la verdad, yo entiendo a la juventud, yo entiendo a los empresarios, yo entiendo a los empleados…si los bolicheros y los empleados cumplen las ordenanzas NO SE QUEDAN SIN TRABAJO, y los chicos pueden ir a bailar si son MAYORES DE 18 años”, frase que testifica que NO entiende a la Juventud, NO entiende a los empresarios, NO entiende a los empleados, que deja afuera a todo joven o adolescente menor de 18 años y que las ordenanzas NO están para amenazar o castigar, o los entiende pero no le importa lo suficiente para tomar riendas equitativas y no perjudiciales.

Para el jefe capitalino es más simple estirar el dedo culpando a un sector de todos los males, que ejercer desde la complejidad de posiciones soluciones factibles que tengan como resultado ser lo más amplias y ecuánimes posibles.

El reconocido  paseo de la Balcarce  fue el fruto de una articulada y pausada negociación entre artesanos, comerciantes y la intendencia de aquel momento en manos de Miguel Isa donde los controles y requerimientos lograron echar por tierra los conflictos en ese segmento de la sociedad.

Lo cierto es que palabras y testimonios de comerciantes y empresarios como Tupac Puggione quien aduce que la Balcarce “viene en caída permanente”, que la instalación de boliches aparejo sucesos de violencia a las salidas de éstos y que faltan mejores políticas públicas, termina por afirmar la falta de imaginación, de cintura y por sobre todo la inoperancia del intendente capitalino Gustavo Ruberto.

Si el intendente acciona como por ejemplo ya en Setiembre de 2016 desde la subsecretaría de control para que Nicolás Avellaneda afirme que debido a sus controles la violencia bajo un 60%,  que es lo que pretende retirando opciones para los jóvenes y lo que es peor no velando por los trabajadores con posibilidades ciertas de pasar a ser desocupados?.

Al parecer, ser un CLAUSURADOR SERIAL, es sinónimo de buena gestión, y es todo lo contrario, si el hilo conductor de  tu administración se sustenta en el aumento de las multas de tránsito o en clausuras es sencillamente porque tu responsabilidad para hacer cumplir ordenanzas pasa POR EL CASTIGO y no por buscar las causas para que se cumplan, es como amonestar al alumno sin importarle los motivos de su accionar y que pueden en definitiva propiciar que no vuelva a faltar contra las normas. No se debe confundir un estado permisivo a un Estado consiente sobre causas y efectos. Como una operación a corazón abierto que para curar opta por cortar las arterias, así de ese modo, ya no entra la sangre y muerto el perro se acabó la rabia.

Si las multas de tránsito y las clausuras aumentan, sin lugar a dudas algo está fallando, y no es menester de esta intendencia profundizar en los motivos.

A la falta de muchas cosas, se les suman ideas naif para tapar la inoperancia como por ejemplo una supuesta ruta del vino o ferias de frutas y hortalizas en el paseo más famoso del norte argentino, al que acuden infinidad de  turistas que destacan la existencia de este corredor como uno de los atractivos principales que encuentra en la ciudad.

La superficialidad con que se trató el tema pone solo el foco en “UNA BALCARCE CON BOLICHES O SIN BOLICHES”, que éstos son los generadores de violencia, disturbios, y los ruidos que afectan al vecino, o sea la idea es que los generen pero en otro lado?, que el problema está solo en la geografía y no en los motivos?, también se puede deducir que jamás se escuchó al intendente o a sus funcionarios y tomando en cuenta lo que esto generó en la juventud con la proliferación de las fiestas clandestinas, un monstruo que este gobierno municipal se encargó crear y alimentar, o los tiempos difíciles por la situación económica que arrastra el gobierno de Mauricio Macri, haciendo hincapié que se comprometía a velar por la continuidad ocupacional de los empleados de los boliches, o por las  alternativas que generaba al visitante de la Balcarce tener varias opciones de esparcimiento.

El corredor de la Balcarce deja al intendente Gustavo Ruberto con muchos puntos oscuros al descubierto, y el más relevante es que tiene una parcialidad notoria en desmedro de una solución integral, y en definitiva, los porteños de Recoleta, Puerto Madero y de otros puntos de esparcimiento y encuentro, son los únicos que agradecen no tener un intendente con la visión del salteño.

R.C.M

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